Lo malo de este momento es la
absoluta claridad. Se lo que quiero. Sé porque lo quiero. Sé que no puedo
conseguirlo. El dolor de tener la absoluta certeza de que algo no va a pasar es
peor aun que la incertidumbre, porque en la incertidumbre vive la esperanza. Lo bueno de la certeza es que es nuevo punto
de partida, una puerta a nuevas inquietudes, a nuevos espacios de claros y
obscuros, esperanzas nuevas, dolores nuevos, pero todo nuevo. Partiendo de la
base de que hoy me toca entrar por esa puerta nueva sin tu mano entre las mías,
me llevo de esta certeza lo mejor que me diste, una nueva perspectiva y las
ganas de encontrarme a mi misma mil veces mejor.
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